martes 14 de julio de 2009

como un cisne de fieltro

¿Qué hice con las obras completas de Neruda? Con la mitad más bien, esa que me llevé de su biblioteca. Esa segunda mitad que le regaló la mujer. Se la dedicó, en la primera hoja. Le puso “sinceramente tuya”. Yo la robé. Él se separó. Pero ahora no sé, dónde está, puta carajo, dónde estará. De tanta mudanza, de tantas otras separaciones, de las mías y las suyas, porque si hay algo que aprendió a socializar esta familia son las rupturas.
Yo no sé.
Pero la necesito, quiero encontrar ese poema que escribí en la puerta del placard a los quince, hablaba de una nube y del tiempo y ahora no me lo acuerdo. Las semanas se enrollan y se hacen nubes, algo de eso.
Yo necesito ese libro porque los feriados me hacen mal.
La estufa se me apaga además, el calefón prende cuando quiere, y la gente no levanta las persianas en los departamentos de enfrente. Entonces las cosas me lastiman gravemente, se me sueltan las sartenes de las manos y el cielo no se digna a parir un sol que tiene atragantado, ahí justo se le comprime, por encima del techo de la locomotora abandonada.
Dice Zelaya que los presidentes deben dormir vestidos, dice que la derecha avanza, y yo no sé dónde dejé la mitad de las obras completas de Neruda.
Tuve una cotorra que se llamaba Neruda ¿sabés? Era celeste, blanca y boluda -las analogías te las dejo- tuve que comprarle una hembra a los días porque no comía, resulta que no saben vivir solas, no entiendo si eso las hace más lelas o más piolas, supongo, por lo pronto, que son tiernas. Fue verde su hembra, y mala, todo lo mala que puede ser una cotorra australiana y se llamó Matilde. Pero Neruda entonces tragaba alpiste con holgura. Pensándolo bien tendría que haberlas llamado Rousseau y Tomasa Hobbes. Igual lo mejor de todo era el pájaro Rulfo, un zorzal que se posaba en la ventana de la cocina y desde afuera les comía las semillas de la jaula. Rulfo, el de poca obra, pero lejos el más vivo.
Es una burbuja de aire lo que me apaga la estufa, hay que esperar un rato, después probás y vuelve. Yo también tengo una burbuja de aire acá metida, pero quizá en unos días pruebe y vuelva. Igual todo está encaminado porque ellas ya trajeron la mesa ratona. Hay una puerta debajo de mi cama que no da a ningún lado. Y me prometí manejar por la ruta un día de estos.
El que tiene razón es Juan, de eso estoy segura, que es todo cosa nuestra, que no hay casualidades, los enamorados las buscan, nos repite. Dice la verdad Juan cuando se despista y deja de intentar cantar la justa. Tal vez sea el más Rulfo de nosotros. Seguramente...


martes 7 de julio de 2009

La gripe, un poroto...

Paciente: mujer soltera que en la fase de delirio maníaco refiere tener un blog
Antecedentes: de pequeña no quería atender el teléfono, tampoco saludaba a los mayores.
Diagnóstico: es un típico caso de “yanoséquéhacerconmigo
Prescripción médica: disminuir la ingesta analítica y las colaciones de citas autorizadas, aumentar la dosis de aceptación. Erradicar, sin embargo, la tendencia a “me hago la boluda ante las cosas que me joden”. Lograr el justo balance de estas indicaciones para que la sujeta no pierda su espíritu crítico pero pueda dejar de ser una tremenda infeliz de mierda y reinsertarse en la vida social.
Pronóstico: reservado y nublado

domingo 5 de julio de 2009

Realismo mágico

Diálogos que una escucha en zonas aledañas al barrio de Florida:

-Y... ahí las calles son medio estúpidas, porque llegan, doblan y van para allá.
-No- dice la vieja de verde. - No son así las calles.
-Sí, ¿cómo que no?, si yo voy en bicicleta.

viernes 3 de julio de 2009

viernes, vieja, viernes

lunes 29 de junio de 2009

es lunes... nada más

Estoy reconsiderando la empresa grulla, estoy convencida que debo empeñarme en tareas carentes de sentido porque las significantes sólo me arrastran a fracasos. Ando agria como el invierno. Creo que me salvan los alfajores de maicena que me vende la china a 2,50 y el café con leche. Mi amiga pone temas tristes en la oficina y sus compañeros le dicen que parece un colibrí enjaulado. Ella escucha y se enamora del enamoramiento pero no le resulta. Acá la vida es un llano que los días hilvanan y uno ni cuenta se da. Esto de la derrota política no está bueno. Y para colmo la emergencia sanitaria, y toda su paranoia clasemediera berreta. Alguien me explica conceptos sobre inmunidad y generaciones, yo pienso en la identificación y no lo escucho. Cómo puede ser tan fuerte y tan efímera. Hay pocas identificaciones perdurables, la mayoría son de coyuntura, y esta reflexión no sirve para nada, por eso me adentro en ella, por lo de la iniciativa grulla. Tengo que reevaluar mis filtros y mis filtraciones, y moderar las texturas. Eso reclaman. También, en algún momento, tomar más decisiones. Pero por ahora pateo la pelota, rumio decepciones y doblo papelitos blancos. Dicen que en algún lado va a haber fiestas gitanas, y que prometen, otros invitan a comer guiso de lentejas. Los bisnes van así, pero ya se van a poner mejor, mientras tanto lo que nos mata no es el frío sino la humedá.

martes 23 de junio de 2009

Trastorno presenta su plataforma electoral:

y por si algo faltaba, ahora la Vecina y Trastorno chatean desde sus respectivas oficinas. Se les ha dado por la lucha política y juntas redactaron su plataforma. Ahí va:

vamos a fundar el Frente Los Minones. Seremos fuertes, lindas, inteligentes, y copadas. No nos rendiremos ante el primer “te quiero, cosita” y como lema siempre diremos “sin cariño no se entrega la nena”. Porque somos minones, qué mierda, y arrancamos solas la carreta y cambiamos lamparitas y nos prendemos las estufas, y sobrevivimos. Qué tanto. No, no nos sumergiremos en desamor, ni en flanes ser, ni en tamaras ni di tellas. En lugar de escarapela llevaremos una grulla en el pecho, una grulla blanca, y nos procuraremos una buena educación civica, nos encaminamos hacia un mundo de estoicismo y dignidá femenina rebelde. El futuro es nuestro, los hijos son nuestros, las veredas llevan nuestros nombres, y no hay nada que temer, porque somos sabias y nachas y guevaras. Somos clarices y virginias. Somos electro y punchi. Las bridget jones de la redencion. Estamos salvadas. Vivas. Liberadas. No hay confusión, no hay exs, nada. Seguimos el cauce hacia la victoria. Lo sabemos, y no torceremos el paso. Batiremos claras y tomaremos anticonceptivos hasta llegar. Por eso cantamos y bailamos con lobos o sin ellos, porque somos . Qué somos? Minones! Y qué tenemos? Tetas de chola tenemos. El obelisco es nuestro, y ya no esperamos, a vos no te esperamos, así que pegá la guelta, chango.

domingo 21 de junio de 2009

La flecha para la izquierda es mejor


Organización Revolucionaria del Pueblo, ponele.

miércoles 17 de junio de 2009

cosas que pasan cuando no preguntás

La niña tiene un problema con el miedo, la niña es sabia pero lo ignora. El mío es otro, puede que sí, que me paralice estar bien. Mi madre quiere que le saquen todo lo que no sea de ella, el médico la mira y parece entender lo que hay que hacer, todos vemos que el tiempo se pone oscuro y que vamos a salir. Mi ex tiene más pelo ahora, cuenta que nuestra perra está en celo. Yo tengo una gata que duerme sobre una pila de ropa limpia. Hay que poder ser los otros que somos aparte de todo lo demás. Hay que aprender. Me compré lavandina para ropa blanca, al fin logré sacar un par de manchas. Me compré una caja de té del que me gusta y un capricho en botella chica. La vecina suplica que le hable de él al mariachi trompetista y me lo pone delante, a ella la tengo harta por eso se va a perder todos los bondis. Hace tanto frío, no puede una enamorarse en esta época del año; tampoco podemos sobrevivir sin amor. Es cuestión de hacerle caso a Cece: hay que tener ilusiones para pasar la estación y dejar de buscar explicaciones. Más ilusiones y menos explicaciones y la primavera va a a caer sola.

domingo 14 de junio de 2009

Obvio,

ver la serie esa que tanto les gusta y llorar como taradas frente a la pantalla mínima de la computadora.
o desayunar -a horas insólitas- en la cama, con la gata entre las piernas, alternando la lectura y las untadas de dedo en el queso crema para que la felina les lama las yemas chocha de la vida.
se puede todo eso, y también, subirse a un taxi a las once de la mañana y decir "buenas noches" antes de indicar el destino, quizá sólo porque no logran creer que el día se haya hecho mientras ellos se dedicaban a cosas mejores. seguro que se puede.

sábado 13 de junio de 2009

cuaresma

y ayuno de VOS

sábado 6 de junio de 2009

Parece ser que ...

no aceptó la separación. No la elaboró. Se le olvida anteponer el “ex”. Dicen, además, que le gustan las rosas que pueden oler a durazno pero igual acá no se consiguen, lo dice ella, no sé , está loca. Se ha comprobado: su gata gris ya no se asusta tanto y se le atreve al balcón, adoptó como entretenimiento predilecto desenrollarle todo el papel higiénico y dejarselo tirado en el piso del baño. Sugieren que esto no es tan terrible.
Insisten con que se alimenta mal, ella, porque la gata come Cat Chow, no es el mejor claro que no, pero la piba no tiene un sope. Susurran que es capaz de cenar recién a las tres de la mañana un par de huevos fritos ya pasada de cerveza. Sí, dicen que la portera husmea su basura y siempre le encuentra una botella. Y ahora le da al whisky, lo único que le falta es entrarle a las minas, pero está cerca, a veces una chiquita se queda a dormir con ella. Buen, por su casa desfila todo el mundo, ya te debe haber llegado el dato. Hasta vieron un francés con un charango que salió de mañana. Contaron también que inundó el departamento, no es la primera vez que lo hace, así que no me extraña, parece que llovía el agua por el balcón y que la pobre felina flotaba en el living. El agua se filtró y el vecino de abajo se despertó empapado porque justo le daba la gotera sobre la cama, pensó que era su mujer que estaba transpirando mucho, pero no.
Alguien comentó, los otros días, que sigue empeñada en la conquista de hombres impermeables. Hizo referencia a la debilidad para con los tipos así, herméticos, creo que dijo y otro acotó que a esos se los llama intelectuales, pero el anterior no estuvo de acuerdo. Que sale con un médico, un cardiólogo, y con un estudiante de arquitectura que trabaja en un call center. La mina no tiene filtro, te dije. Ahora se junta con los maquinistas del mitre y viaja en la cabina de manejo hasta Retiro, la pasan a buscar en tren. Y le encanta comprar ravioles frescos a la vuelta porque parece que la seduce el muchacho que hace las pastas, que le gusta verlo bañado en harina, y al del vivero también le hace ojitos, Delia la vio, y se lo dijo a Clelia que me lo dijo a mí, porque compra alegrías del hogar todo el tiempo y las fuma. Sí, sí, fuma alegrías como lo escuchás. Mencionaron también, que desde hace un tiempo somatiza, se queja de dolores de cabeza, se queja de todo básicamente y ahora le está por venir y jode más todavía. Señalaron un cambio en el color de su pelo, que anda colorada, escuché, y lacia. Pero yo no sé, dicen tantas cosas, no hay que creer en todo lo que se dice. Además a mí los chismes no me gustan, cada cuál puede hacer de su culo un corso, yo nunca cuento nada.

martes 2 de junio de 2009

cosas raras para gente normal

Posta que lo que estoy haciendo ahora es muy raro. Hace meses que no veo tele, nada, ni un rato. La mía no anda, la uso para ver dvds y si miro alguna serie lo hago con la compu. La verdá que no la extraño y ni ganas de ver si es arreglable. Leo mucho on line, y también chateo. Demasiado. Ahí tenés un resumen de mis consumos culturales. Con la vecina usamos el gtalk para hablar, nos instalamos un plug in para fire fox y hacemos llamadas o videollamadas. Son gratis, y en casa no tengo teléfono ni pienso poner. Cabe aclarar, para los desinformados, que mi vecina no es vecina por cuestiones topográficas formales, a nosotras nos liga una cercanía ideológica, de ahí su apodo. Ella vive en el conurbano norte y yo en Colegiales. La cosa es que ahora la veci se fue a cocinar, pero antes de salir del cuarto enfrentó su laptop a su tele. Yo estoy dentro de la pantalla de su netbook y miro el canal que ella dejó, en realidad escucho más que mirar porque escribo esto al mismo tiempo. Ya me vi todo RSM y ahora me castigo con Gran Cuñado. La vecina retorna con intermitencias, me reta - ella siempre me reta por algo-, me habla, dice que soy como su tamagotchi, y se vuelve a ir. Recién entró su madre y me vio dentro de la computadora, en pijama. Le dije que no tenga miedo, que no está loca, que yo estoy en mi casa viendo la tele de la suya nada más, y le conté que me hice arroz. Creo que lo mismo se asustó un poco y supongo que es normal, porque posta, lo que estoy haciendo es raro, pero es gratis, que sé yo.

domingo 31 de mayo de 2009

Telos

Se nos daba por abrazarnos terriblemente fuerte, decíamos que nos alcanzaba con el apretuje para demostrar cuánto nos queríamos. Parecíamos bastante idiotas, supongo, pero no teníamos remedio. Nos pasaba de entrar a un telo y quedarnos hipnotizados con el espejo del techo. No cogíamos. Nos quedábamos vestidos, mirando nuestro reflejo. Porque nos encantaba vernos juntos, éramos una imagen perfecta. Estábamos admirados de nosotros. Por eso no podíamos dejar de mirar el cuadro que pintábamos en el techo de un telo andrajoso que habíamos pagado menos de quince pesos. Sí, de tanto atrás te hablo, me contaron que ahora salen más del doble y me hablaron de los más piojosos. Yo hace mucho que no piso uno. Claro que después cogíamos, como si se fuera a acabar el mundo esa noche. Y nos mirábamos a los ojos un rato largo, tendidos en la cama. Y todo podía pasar afuera pero no importaba. De hecho pasaba, “la crisis dejaba dos muertos”, el peso se devaluaba, Nicole no adoptaba un negrito, las camareras olvidaban pedidos y alguien cruzaba semáforos en rojo. ¿Cuándo dejamos de abrazarnos así?, decime, ¿te acordás? ¿Cuándo fue que un polvo se convirtió en querernos? Yo no sé. Me limito a brindar por la noche del telo con espejo en el techo. Dejame que me acuerde de nosotros vestidos y abrazados y que piense que afuera todo importa una mierda.

martes 26 de mayo de 2009

Souvenir

Volvió. Dijo que no había podido sacar fotos ahí por la angustia que el lugar le produjo, que tampoco filmó. El pozo era el peor de los castigos, me dijo. Los encerraban en una celda apenas más grande que las comunes pero sin nada, absolutamente nada, de luz. Que los reos cuando entraban cerraban bien fuerte los ojos y los iban abriendo gradualmente, muy muy despacio, intentando detectar un hilo minúsculo de luz en algún lado. En el canto de la puerta, en el borde de la cama de cemento, en cualquier lado. Si lo hallaban funcionaba como su “cine mental”, podían ver ahí lo que quisieran o eso decían. En ese espacio dejaban pasar imágenes y así no se volvían locos. Otros caminaban, sin parar, como gatos encerrados, por la celda. Después me contó que escuchó el relato de un hombre que decía que él, en cuanto lo metían, empezaba a desnudarse. Se sacaba una a una todas las prendas y las lanzaba al aire. Se entretenía juntándolas, tanteándolas en la oscuridad. Se las volvía a poner y una vez vestido empezaba de nuevo el juego, que era su manera de resistir, me dijo. La frase que más lo impresionó fue: “alcatraz no fue bueno nunca para nadie”, pero sobre todo volvió indignado con los norteamericanos. Con la excursión a la cárcel tenés incluido un pase al hoyo gratis, te dejan ahí 15 o 20 segundos para que veas cómo es, me dijo, ¿y sabés qué? ¡Estos gringos de mierda hacen cola para entrar! Son estúpidos, enfermos, vociferaba, es como si nosotros fuéramos a la Esma y nos ofrecieran picanearnos un toque all inclusive. Dijo que salen entusiasmados, y que después se compran recuerdos en la tienda de la isla. Una taza, ponele, que dice “I was in the hole”.

lunes 25 de mayo de 2009

Atormentemonos

pero juerte, juerte, como si supieramos, como liones hambrientos, así, casi.

sábado 23 de mayo de 2009

Sábado

viene madre con facturas. Nos despierta. Luego de un rato nos despegamos de las sábanas. Nos sugiere "¿querés que te acomode la cama"? No contestamos, ella procede. "Ahora es otra cama", concluye. Observamos de soslayo, es cierto. Definitivamente la cama que hace madre no es la que hago yo. Es otra, tiene razón. Pero todo es simple, porque es sábado y está bien y ahora tengo una cama nueva en el mono.

viernes 22 de mayo de 2009

Oiga, verdulero,

yo lo vi esta tarde, lo observé. Se metía usted las manos, con toda la pinta de destreza que se le puede exigir a un oligofrénico, en el bolsillo del delantal, justo a la altura de la bragueta, y sacaba, lentamente extraía usted, un cigarrillo. No sin antes tocarse un poco las bolas atravesando la tela del delantal gris e incluso la del jean y luego la del calzón mugriento, que debe usar, con la potencia de su rascada. Sacó entonces, como le digo, un pucho y se lo llevó a la boca. Tardó, le repito, usted tarda para todo. Por eso ayer me tuvo media hora para venderme una lechuga, dos tomates y un morrón, la putaqueloparió. Pedazo de gil. Porque usted, verdulero, es más lento que conexión dial up, es corto, pero lo pior es que no se asume lelo, se me hace el piola, y me deja ahí como una burra esperando por una planta de mantecosa. Está claro que no es nada personal, soy nueva en el barrio, además hoy comprobé que es flemático para todo servicio. Es pasmoso, pachorro es usted, mi verdulero corazón de alcaucil. Se prendió el Malboro y se quedó un rato mirando la nada con esa cara de rábano viejo qué tiene, y con la boca semiabierta, así, con la mandíbula caída como si tuviera tropismo positivo para con la vereda su mandíbula. Y sabe qué, verdulero, pensé en escribir para recordar no ir nunca jamás a su esquina a comprar de vuelta, pero me molestan las notas mentales en medios sociales, porque sé perfectamente que voy a volver a pasar algún día por su verdulería y me voy a clavar de nuevo ahí y me voy a morder los labios haciendo tiempo, o perdiéndolo, hasta que se digne, con gesto mamerto, a darme mi bolsa y dejarme ir. Así que no le escribo para eso, sólo le digo que usted no es un verdulero, es usted un vegetal.

martes 19 de mayo de 2009

Lazos de amor

Y por si algo faltaba a la vieja se le salen los patitos de la fila. Se levantó a las siete esa mañana y estuvo horas al lado del teléfono. Decía que esperaba un llamado de Antonio, que le había hablado la noche anterior y había dicho que la iba a llamar de nuevo. Ricardo se quedó pálido.

- ¿Pero qué decís, mamá?, ¡si tu marido está muerto hace treinta años!

María se sonrió y se quedó lo mismo ahí: bien cerca del aparato. Ricardo entró a la cocina con los ojos llenos de lágrimas.

Llegada la tarde rajamos para el hospital, le hicieron una tomografía, y dijeron que era senilidad, no había nada para hacer. Ella le hablaba a la enfermera mientras la doctora nos explicaba el cuadro. La chica ponía cara de creerle porque la vieja sostenía que quizá esa misma noche Antonio, cerca de las nueve, se volvía a comunicar. Le había dicho que "la extrañaba mucho y esperaba verla pronto". Estaba contenta, como ilusionada. Eso era lo que más le dolía a Ricardo, tenía los ojos vidriosos, y yo veía que se tocaba el pecho como para darse aire. María se había pintado para ir al médico. Hacía años que no se arreglaba. La enfermera le sonreía con ternura. Yo estaba algo furiosa, la situación me trastornaba y le pedía que ya no dijera más nada, pero ella no paraba de hablar, con cualquiera, en todos lados contaba de Antonio y su llamado. Después, en casa, le dimos unas pastillas y la acostamos; se quedó dormida enseguida. A eso de las ocho y media sonó el teléfono. Ricardo me miró. Nos quedamos paralizados, ninguno llegó a atender. Y ya no volvieron a llamar.

Dos semanas más tarde se quedó seca en el fondo, sentada debajo del limonero. El que había plantado Antonio, junto a los lazos de amor.

Así que ...

ahora twitteas y shoras?: Bienvenido a la vida 2.0

lunes 18 de mayo de 2009

Me cago en

la pedagogía sentimental. No quiero aprender más nada. Y no me digás que estoy acumulando experiencias, lo mismo dicen en las entrevistas laborales cuando no te van a tomar. Así que listo, dejame sufrir y me voy con la novela a otra parte. Si querés saber de mí en algún momento preguntá por la lágrima, por la hija de la lágrima.

lunes 11 de mayo de 2009

así las cosas...

Compro rollos de cocina en lugar de papel higiénico y los guardo en el botiquín del baño. Cuando me doy cuenta los corto al medio con cuchillo.

Alquilo una casa de cinco plantas y no me alcanza el sueldo para pagarla. Son demasiadas muchas plantas: una alegría del hogar, dos jazmines, un bonsai y una suculenta.

Ya no piso supermercados, vivo comiendo arrollados primavera para pasar el otoño. Cuesta seis pesos la caja. Siempre que voy a los chinos me gasto toda la plata que tengo encima. Tienen un chinito que corre entre las góndolas y a veces se ríe. Se nota que viven al fondo, se alcanza a divisar un patio donde cuelgan los corpiños de la cajera. Usa corpiños de colores pero siempre está enojada.

Me invento jornadas de lo más tristes a las que no quiero invitar a nadie, miro series on line y espero 54 minutos para poder ver la siguiente porque me la paso superando el tiempo. Resulta que se pueden ver 72 minutos por día. También te dosifican eso. Superar y sobreadaptarse.

Me derriten los rosarinos y de vez en cuando salgo a buscar uno por Callao. Cuando llueve puteo al jefe de gobierno y cuando no también.

Los sábados hay feria al costado de la vía. La gente parece más contenta. Venden flores, verduras y hasta kanikama.

A veces pienso en la mujer que murió antes de tiempo. Y otras pienso en vos. Me paso toda la tarde hilvanando imágenes nuestras. Entonces creo que quiero verte pero eso también se pasa después.

Tengo algunas certezas ahora, sé que con dos bidones de agua riego todas mis plantas y que debo estar más atenta para no confundir el papel higiénico con los rollos de cocina. Lavo ropa una vez cada dos semanas, porque casi no se junta. Todavía no me doy cuenta cuánto me dura un detergente a mí sola y eso me pone muy nerviosa. No te burles, a vos te enferma no tener pautado continuamente el mapa de ruta de tus próximas horas. Yo convivo mejor con lo imprevisto. Será que aprendí a estar en guardia y cuando una tiene oficio no resulta una orientación inquietante.

Salgo si alguien se pone muy firme y me lo impone. Tengo, además, dos pares de zapatillas demasiado viejas y muy poca guita en una caja.

En la heladería de Cabildo venden “más de un cuarto”. Te lo pesan y te muestran el ticket de la balanza con la yapa. Se ponen más alegres los heladeros que una con la ceremonia pero te roban una mueca.

La portera tiene una gata atada en el palier, es de la vieja del segundo. Nunca me acuerdo cómo se llama. La gata, la portera se llama Rosario, la vieja todavía no supe pero tampoco me importa.


Para poder seguir tengo que empezar todo de nuevo!

Isla del Sol


Composicióntema: el fin del amor

Revisé todas las fotos, todos tus colores de pelo. Estabas tan colorada en México y tan linda en Entre Ríos. Las miré mucho y me di cuenta que hubo un tiempo en el que siempre salíamos igual: abrazados.

sábado 9 de mayo de 2009

Para vos también hay, corazón!

Para vos, bebé

jueves 7 de mayo de 2009

Esto es un manifiesto

con todas las letras.
Saludamos desde este blos a la formidable compañera Julieta Eme y a su filantrópica difusora Cece.

Ganas

Quiero ver cómo es tu casa cuando la luz empieza a bajar. Saber cómo se ven los balcones de los vecinos a esa hora que el mundo se vuelve más fácil de pescar. Fijate que en nuestro mayo tan pro, tan porteño, a eso de las ocho y media nueve el sol se relaja y las siluetas comienzan a borronearse. La vida se torna algo más evidente entonces. La gente vuelve a su casa y los colectivos parecen aullar más nítido, se arriman los colectivos, besan de a poco las esquinas, las dejan tiernas. Quiero abrirme una cerveza con vos a esa hora precisa y crucial, pasada ya la siesta, quiero ver cómo se descontractura la cuidad en tus ojos y aprenderme el orden de las luces que en los otros departamentos van naciendo como brotan almejas debajo de la ola. Estoy segura que puedo estudiar la danza de esas lámparas y que cada foco ilumina el desahogo de una rutina diferente. El epílogo vespertino hamaca el horizonte, lo prologa. Sé que se puede respirar mejor durante las treguas que sueltan los crepúsculos. Y conozco la brisa que afina en los pulmones cuando las cosas despuntan y se vuelven menos fijas, más livianas. Sé que quiero ver ese rato desde tu ventana. Un día de estos. Porque ahí es más fácil vivir, seguir, y no es tanto.

miércoles 6 de mayo de 2009

Ciruja

sin perro no es ciruja

segunda:
no hay nada más fiel que el perro del ciruja

martes 5 de mayo de 2009

Amiga manda por mail..

...poesía que dice le recuerda a nosotras. Me cago, loco, ¿tan convencido está el mundo de que yo tampoco aprendo?


Inventario de mis días
.

Horacio Salas



Como no sé vivir

y ya no encuentro cómodo
llorar cada mañana,
como no sé vivir - insisto -
mientras vivo y desvivo
levanto el inventario de mis días.

Me palpo, me recorro,
con cualquier cosa compruebo mi existencia,
por medio de una voz,
de una sonrisa
o de cualquier mujer
sé que estoy vivo.

lunes 4 de mayo de 2009

Así de blanca se veía la vida hace apenas unos días

Y lo más preocupante era acomodarse bien el gorro, o esperar que unas papas hirvieran en la cacerola del hostel. Todo el universo se concentraba ahí. Eso son las vacaciones, tal vez sean solamente atender a poco.

Decisión:

Voy a dejar que germine el poroto de nuestro amor.

martes 28 de abril de 2009

Sobrevivimos!

Bajamos todo en bajada y estamos vivas. Tercer y cuarto puesto no está nada mal.

miércoles 22 de abril de 2009

En viaje

La vecina cuida el puchero como una madre cuida el sueño de su primogénito o como protege el sol purmamarqueño los siete colores del cerro que vemos al abrir la puerta. Habla con la panadera, alcanzo a oírlas. Cuenta de un libro, de un hombre al que le pasan cosas muy raras, dice que es una novela muy larga y que el hombre hace cosas extrañas como hundirse en un pozo para pensar. Yo no hablo, leo:

"Mujeres había muchas en Belinston, pero lo que los ancianos echaban en falta eran las matronas anfibias, las caníbales. De esas quedaban pocas, y si por caso alguna de las niñitas recién nacidas daba muestras de algún rasgo sospechoso de anfibiedad -excesivo amor o aprehensión a los insectos, meticuloso cuidado de las uñas, tendencias piromaníacas-, los padres preferían romperle un brazo, sellarle un ojo, envolverle los pies con vendas de alquitrán caliente, para que a partir de entonces el futuro se orientara en torno a esa desgracia artificial e insoslayable. Un miembro tórpido, un dolor tangible y presistente -razonaban- siempre sería más soportable que una personalidad desorbitada."

Trato, también, de sedimentar recuerdos. Hago fuerza para no olvidar nunca la mano de mi vieja golpeándome la ventanilla del taxi que me llevaba a aeroparque, gritando "cuidate" y golpeando de nuevo. Esa imagen o la de la niña que más queremos dejándose pasear en el aeropuerto , sentada en uno de los carritos para llevar valijas, entretenida con esa farsa de cochecito, reminiscencias de la niña más niña que supo ser hace varios años. No me quiero olvidar de eso ni de Bárbara, la de Iruya. Contaba ella que unos días antes mandó, desde ese mismo pueblo, el telegráma de renuncia a Bs As. Le preguntámos de qué trabajaba:
-En un call center-, contestó. Ahí mismo largamos la fiesta todas las presentes y aplaudimos la decisión. Viajó un mes y medio más desde ese día. Llegó con Pamela, su amiga, hasta Perú y ya estában volviendo.
Nosotras, la vecina, la panadera y yo, estamos ahora en Jujuy. En Purmamarca, que es algo así como la Recoleta de la Quebrada. Toda la escenografía está puesta a laburar para la admiración gringa. Es el destino más caro que visitamos hasta el momento.
Para sedimentar recuerdos hay que pensarlos bastante. Por eso me vuelve la mano de mi vieja o la boca del azafato que estaba más bueno que los alfajores havanna que repartía. Sí, azafato, con "o", dije bien. Para asentar imágenes en la memoria también se puede empezar a verlas antes de conocerlas. Entonces pienso en Uyuni y en las fotos que nos vamos a sacar saltando en el salar boliviano. Y vuelta la boca del pibe del avión. Y pienso que el azafato del viaje de vuelta va a tener una todavía más linda, linda como los días que se saben vividos.
Leo "Las Anfibias" de Flavia Costa

miércoles 15 de abril de 2009

Digo

El día que yo cultive nubes
van a lloverme los gatos en el jardín
voy a cocinar flores rojas por las tardes
y los negros van a construir un muro de escupidas para el intendente
la gente va a regalar coronas de celulares en los entierros
y mis muelles van a parir tus besos
En sauces llorones se van a hamacar mis hijos
móviles de caracoles aterciopelados colgaremos en las ventanas
Vamos a coger en los pasillos
contra las paredes
como se debe
y a dormir en budines
Eso sí
siempre
pero siempre
tendremos un boleto de avión en el placard
por si las nubes un día se nos marchitan

martes 14 de abril de 2009

la niña que más queremos dice:

me boy a aser latareaaaaaaaaaaaaaa